miércoles, 24 de junio de 2009

SEVERIANO BALLESTEROS, Mr happy

Acabo de ver el programa de este mes de Informe Robinson, que por cierto os recomiendo. Ha tratado íntegramente de Severiano Ballesteros. Supongo que, como yo, mucho sabréis quien es, que fue un gran golfista y que se está recuperando de un gravísimo tumor cerebral.

No creo que en torno a la gente de mi quinta (1982) abunden muchas más opiniones. Y después de ver el programa, en el que han relatado, magistralmente su carrera deportiva, de forma paralela a su carrera para superar esta grave enfermedad, uno se da cuenta que en ciertas ocasiones la sociedad en general y el deporte en particular es bastante injusto, a la hora de reconocer este tipo de personas.

Ayer viendo el programa hubo algo que me verdaderamente me alucinó. En 1984, el British Open se jugó en St. Andrews, es decir, el torneo más importante del mundo en el escenario más legendario, en la cuna del golf. Seve estaba dispuesto a dar su último golpe, podía valerle la victoria final. En ese justo momento, TVE corta la retransmisión para poner una carrera de caballos. Cosas como esta te hacen entender mejor, porque en Inglaterra todos los informativos generales habrían en portada con la enfermedad de Severiano. Allí era y es un mito. A todo esto, Seve ganó el Torneo.

Decidí entonces saber un poco más sobre este pionero. Y me fui a su web. Aquí os rescato lo más interesante. Es algo largo, pero ya no podía recortar más. Os aseguro que merece la pena. Ya me diréis a quien os recuerda la carrera de este precoz golfista de Pedreña.

Seve conquistó su primer Open británico en 1979, convirtiéndose en el ganador más joven de este siglo. 22 años.
Su siguiente aparición en un torneo grande fue el Masters de Augusta de 1980 donde volvió a asombrar a todos. A falta de 9 hoyos, llevaba 10 golpes de ventaja al segundo. El Masters tenía ya un ganador, consiguió 23 birdies y un eagle. Con 23 años se convirtió en el segundo extranjero y en el primer europeo que se enfundaba la chaqueta verde. Realmente un gran éxito. Las campanas de la iglesia de su pueblo repicaron, pero el resto de España, mostró escaso interés.
Ha luchado por dignificar el Circuito Europeo costándole muchos sinsabores, como por ejemplo, que no fuera seleccionado para la Ryder Cup de 1981.
La realidad fue que Seve del 18 al 20 de Septiembre no jugó la Ryder Cup de 1981. En los siguientes torneos Seve puso en evidencia a muchos pues demostró que su nivel estaba muy por encima del resto de jugadores del Circuito. Como dato sirva el siguiente: En los seis torneos que jugó en lo que restaba de año, conquistó cuatro importantísimos títulos (Open de España, World Match - Play, Dunlop Phoenix en Japón y Australia PGA), perdió el play-off con Miller en Sun City y se clasificó 3º en el Johnnie Walker Trophy.
En 1983, Seve conquistó su segunda chaqueta del Masters. El inicio que tuvo en la última vuelta (birdie, eagle, par, birdie) dejó el torneo casi sentenciado. Tom Kite, 2º clasificado, dijo: "When he gets going, it's almost as it Seve driving a Ferrari and the rest of us are in Chevrolets". Demostró la perfecta simbiosis que existe entre él y este torneo.
En 1984, el British Open se jugó en St. Andrews, es decir, el torneo más importante del mundo en el escenario más legendario, en la cuna del gol. Severiano se impuso demostrando su concentración, dominio y capacidad de victoria. Es, sin duda, uno de los momentos claves de la historia del golf mundial. Su último putt, supuso un definitivo birdie que dio la vuelta al mundo, realmente marcó una época. Tanto es así, que esa imagen se ha convertido en el nuevo logo de Severiano y sus empresas.
Ninguna victoria en un torneo grande es sencilla. Grandiosa fue la última vuelta del Open Británico en 1988, precisamente en el mismo escenario que ya había vencido en 1979, Royal Lytham & St. Annes. Con 65 golpes, Seve se impuso claramente a sus rivales, todos grandísimos campeones. Sin duda, una de las mejores vueltas finales de un Open británico. Con ello Seve reiteraba su dominio en toda la década de los 80.
Pero, si en la competición individual Seve ha marcado un estilo propio, en la Ryder Cup su presencia desde 1979 y sobre todo a partir de 1983, ha sido el revulsivo que cambió el discurrir de esta competición. Aquella edición fue la primera vez en muchos años que Europa plantaba cara a EE.UU. Sin lugar a dudas, el triunfo en 1985 fue muy emotivo, pero quizá lo más significativo fue la reválida del 87 en suelo americano. Sin duda, allí se confirmó un cambio radical en el Golf Mundial.
Estas victorias de Europa sobre EEUU hicieron que las posteriores ediciones de la Ryder Cup alcanzaran dimensiones verdaderamente espectaculares, por eso Severiano tuvo especial empeño en que esta competición se celebrara en España. Por fin, el sueño de Seve se hizo realidad y la Ryder Cup de 1997 se jugó en Cádiz. El propio Ballesteros fue capitán del equipo europeo que venció merecidamente al conjunto estadounidense. Esa Ryder muchos la recuerdan como la Ryder de Seve, la victoria de un verdadero equipo ante las grandes individualidades americanas.
El mejor resumen de esta reseña, lo expresó Ben Crenshaw cuando dijo: "Seve plays shots I don´t even see in my dreams" . "Seve juega golpes que incluso yo no puedo visualizar en mis sueños".


www.severianoballesteros.com

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